Alegrémonos todos en el Señor y alabemos al Hijo de Dios, junto con los ángeles, al celebrar hay la Asunción al cielo de nuestra Madre, la Virgen María.
Se dice "Gloria".
Oremos:
Una mujer envuelta por el sol, con la luna bajo sus pies
Lectura del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan
Se abrió entonces en el cielo el templo de Dios y dentro de él apareció el arca de su alianza. Una gran señal apareció en el cielo: una mujer vestida del sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza. Estaba encinta y las angustias del parto le arrancaban gemidos de dolor.
Sal 44, 11.12ab.16
De pie, a tu derecha, está la reina.
Escucha hija, mira y pon atención; olvida tu pueblo y la casa de tus padres.
Has cautivado al rey con tu hermosura; él es tu Señor, inclínate ante él.
En medio de festejos y cantos, entran en el palacio real.
Resucitó primero Cristo, como primicia; después los que son de Cristo
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios
Hermanos: Cristo ha resucitado de entre los muertos, como primer fruto de quienes duermen el sueño de la muerte. Porque lo mismo que por un hombre vino la muerte, también por un hombre ha venido la resurrección de los muertos. Y como por su unión con Adán todos los hombres mueren, así también por su unión con Cristo, todos retornarán a la vida. Pero cada uno según su rango: como primer fruto, Cristo; luego, el día de su gloriosa manifestación, los que pertenezcan a Cristo. Después tendrá lugar el final, cuando, destruido todo dominio, toda potestad y todo poder, Cristo entregue el reino a Dios Padre.
Aleluya, aleluya.
Ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede. Exaltó a los humildes
† Lectura del santo Evangelio según san Lucas
Gloria a ti, Señor.
Por aquellos días, María se puso en camino y fue de prisa a la montaña, a una ciudad de Judá. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y cuando Isabel oyó el saludo de María, el niño saltó en su seno. Entonces Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó a grandes voces:
Se dice "Credo".
Celebrante:
Para que todos los hijos de la Iglesia, unidos a la gloriosa y santa madre de Dios, proclamen la grandeza del Señor y se alegren en Dios, su salvador, roguemos al Señor.
Para que la misericordia del Señor llegue a sus fieles de generación en generación, y todos los pueblos feliciten a aquélla en la cual Dios ha hecho obras grandes, roguemos al Señor.
Para que el Señor, con las proezas de su brazo, enaltezca a los humildes, colme de bienes a los pobres y auxilie a Israel, como lo había prometido a los antiguos padres, roguemos al Señor.
Para que Cristo, el Rey que ha coronado a María como reina, cuando entregue la creación al Padre, nos conceda a nosotros, como a María, la posesión del reino preparado desde la creación del mundo, roguemos al Señor.
Celebrante:
Acepta, Señor, este sacrificio que vamos a ofrecerte para celebrar la Asunción de la Virgen María; ayúdanos, por su intercesión, a buscarte y a vivir siempre en tu amor.
La gloriosa Asunción de la Virgen María
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede. Santo es su nombre.Antífona de Entrada
Oración Colecta
Dios todopoderoso y eterno, que hiciste subir al cielo en cuerpo y alma a la inmaculada Virgen María, Madre de tu Hijo; concédenos vivir en este mundo sin perder de vista los bienes del cielo y con la esperanza de disfrutar eternamente de su gloria.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.Primera Lectura
11, 19a; 12, 1-6a.10ab
Entonces apareció en el cielo otra señal: un enorme dragón de color rojo con siete cabezas y diez cuernos y una diadema en cada una de sus siete cabezas. Con su cola arrastró la tercera parte de las estrellas del cielo y las arrojó sobre la tierra.
Y el dragón se puso al acecho delante de la mujer que iba a dar a luz, con ánimo de devorar al hijo en cuanto naciera. La mujer dio a luz un hijo varón, destinado a gobernar todas las naciones con cetro de hierro, el cual fue puesto a salvo junto al trono de Dios, mientras la mujer huyó al desierto, a un lugar preparado por Dios.
Entonces oí en el cielo una voz poderosa que decía:
"Ya está aquí la salvación y el poder y el reinado de nuestro Dios, ya está aquí la autoridad de su Mesías".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.Salmo Responsorial
De pie, a tu derecha, está la reina.
De pie, a tu derecha, está la reina.
De pie, a tu derecha, está la reina.Segunda lectura
15, 20-27a
Pues es necesario que Cristo reine hasta que Dios ponga a todos sus enemigos bajo sus pies. El último enemigo en destruir será la muerte, porque él ha puesto todas la cosas bajo sus pies.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.Aclamación antes del evangelio
Hoy es la Asunción de María: se alegra el ejército de los ángeles.
Aleluya.Evangelio
1, 39-56
"Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre. Pero ¿cómo es posible que la madre de mi Señor venga a visitarme? Porque en cuanto oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi seno. ¡Dichosa tú que has creído! Porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá".
Entonces María dijo:
"Mi alma glorifica al Señor, y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador, porque ha mirado la humildad de su sierva. Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque ha hecho en mí cosas grandes el Poderoso. Su nombre es santo y su misericordia es eterna con aquellos que lo honran.
Actuó con la fuerza de su brazo y dispersó a los de corazón soberbio. Derribó de sus tronos a los poderosos y engrandeció a los humildes. Colmó de bienes a los hambrientos y a los ricos despidió sin nada.
Tomó de la mano a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros antepasados, en favor de Abrahán y de sus descendientes para siempre".
María estuvo con Isabel unos tres meses; después regresó a su casa.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.Oración de los Fieles
Oremos, hermanos y hermanas, al Señor, que el día de hoy ha querido ensalzar a la Virgen María por encima de los coros de ángeles y santos, y pidámosle que escuche nuestra oración:
(Respondemos a cada petición:
Escúchanos, Señor).
Escúchanos, Señor.
Escúchanos, Señor.
Escúchanos, Señor.
Escúchanos, Señor.
Dios nuestro, que constituiste a la Madre de tu Hijo Madre y Reina nuestra; escucha nuestra oración y haz que, ayudados por la intercesión de María, participemos un día de felicidad eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén. Oración sobre las Ofrendas
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.Prefacio
Porque hoy ha sido llevada al cielo la Virgen Madre de Dios, figura y primicia de la Iglesia, garantía de consuelo y esperanza para tu pueblo, todavía peregrino en la tierra.
Con razón no permitiste, Señor, que conociera la corrupción del sepulcro aquella que, de un modo inefable, dio vida en su seno y carne de su carne al autor de la vida, Jesucristo, tu Hijo, Señor nuestro.
Por eso,
unidos a los ángeles, te aclamamos llenos de alegría:
[Misa]Antífona de la Comunión